Unos pocos pangramas de mi cosecha:
El rey farragoso vio a Will Smith cuando con jaqueca habló de la ketamina ponzoñosa en un taxi.
Los medios informativos contaron que el wasabi japonés contiene excipientes chungos de carroña que se inyectan los kurdos con éxito al hacer zapping.
Al funeral de Michael Jackson, visto en Texas por la Web, asistieron Kobe Bryant, Queen Latifah y otros zalameros con legañas.
El wáter se quedó obstruido por las heces tóxicas que vertió fuertemente un gay en una jaima de Katmandú, tal fue su hazaña.
El exfutbolista Zidane, comiendo un toke, cazó urogallos en la montaña y en la playa para extasiar a su hijo vaquero de Wisconsin.
Bañar cuáqueros o cheyenes gangosos en el mar junto al faro vale diez puntos extensibles en el karaoke más ñoño o intercambiables por una Wii.
Todos gozaron con cuchufletas el vino añejo de New York porque huyeron excitados del examen de bádminton.
Han ganado ex aequo el anorak y la cabeza de un rabino salvajemente despedazado por la Lutwaffe.
El Kazajo engañado reventó por un exceso de tequila tras fagocitar al rey Wamba en el chopo.
El banjo exterminado se hizo el avezado al quedar fútilmente posado cegando a un añoso volumen de Yasunari Kawabata.
Más, aquí.






0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada